Navas de Bureba | Campo de futbol sala
Versión de Blancanievees que mezcla elementos sacados de la historia real con otros sacados del imaginario, más propio de las historias y colores de las películas de Tim Burton que de los Hermanos Grimm o Disney. Todo ello aderezado con dosis de humor canalla, gamberro e irónico. La historia se desarrolla en Asturias, en distintas localizaciones: un llagar, un faro y las minas abandonadas. Un set de fotografía será el primer marco que ve el espectador y en el que se redleja como la Madrastra en el espejo. Tres personajes se fotografían mientras da comienzo la historia. Una y mil veces recurren a subir su día a día a las redes sociales como parte natural de la vida. Se retratan junto a los personajes de la obra buscando la mejor luz, la mejor pose, el mejor filtro, buscan más seguidores como propósito vital. Y van apareciendo la miope Blancanieves, la madrastra en busca de belleza y seguidores de IG, el inocente Pepe el Pescador, el príncipe del reguetón o los enanitos, niños, convertidos en ‘ninis’. Canción en directo y baile para que el público no sólo es testigo de la historia, sino que también pueda participar activamente.